jueves, 12 de septiembre de 2013

Vía romana entre Garray y el Burgo de Osma (de Numancia a Uxama).

Vía romana reconocida por el propio Eduardo Saavedra, ingeniero del siglo XIX. Entonces, los retos eran mucho más evidentes que hoy y no era necesario identificarla desde avioneta por los restos labrados en las fincas.
Isaac Moreno Gallo
Restos del bordillo izquierdo de la vía romana en el páramo de Villaciervos.
Isaac Moreno Gallo
Restos del bordillo derecho de la vía romana en el páramo de Villaciervos.
Isaac Moreno Gallo
El terraplén de la vía romana seccionado en el páramo de Villaciervos.
Isaac Moreno Gallo
El terraplén de la vía romana fosilizada en el páramo de Villaciervos, cerca de la Mallona. Se observa el bordillo de la infraestructura.
Isaac Moreno Gallo
Vista aérea de la vía romana en el páramo de Villaciervos a su llegada a la Mallona.
Isaac Moreno Gallo
Vista aérea de la vía romana labrada, o en forma de lindero, a su paso por la Mallona. Villaciervos.
Isaac Moreno Gallo
La vía romana, en parte labrada y en parte conservada, a su paso por la Venta Nueva, cerca de Calatañazor.
Isaac Moreno Gallo
La vía romana, en parte labrada y en parte conservada, a su paso por la Venta Nueva, cerca de Calatañazor.
Isaac Moreno Gallo
La vía romana escalonada con evidencias de huellas de la construcción (huellas de carro en las capas intermedias). Calatañazor.
Isaac Moreno Gallo
La vía romana escalonada con evidencias de huellas de la construcción (huellas de carro en las capas intermedias). Calatañazor.
Isaac Moreno Gallo
El terraplén escalonado en el lugar de Carramoros, junto a la Venta Nueva. Calatañazor
Isaac Moreno Gallo
Bordillo de la vía romana y el terraplén conservado en el páramo de Calatañazor
Isaac Moreno Gallo
Terraplén seccionado en el páramo de Calatañazor.
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Terraplén seccionado en el páramo de Calatañazor, junto al puerto del Temeroso.
Isaac Moreno Gallo
Terraplén seccionado en el Camino Real Viejo, en Calatañazor.
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El terraplén seccionado en Valdealvillo, junto al yacimiento de la Mercadera. Se observa muy bien la estructura de las capas del firme a base de finas capas de zahorras naturales.

El PDF: Vía romana entre Garray y el Burgo de Osma (de Numancia a Uxama).

Descarga del track navegable en Google Earth

Web interactiva: http://www.viasromanas.net/

jueves, 5 de septiembre de 2013

Vía romana desde Tarazona a Numancia (Turiasone-Augustobriga-Numancia)

Este tramo está incluido en el descrito en el Itinerario de Antonino como de Astorga a Zaragoza por Cantabria. Fue relacionada por Eduardo Saavedra con el número 27.
Isaac Moreno Gallo
Infraestructura de la vía romana de Tarazona a Augustobriga a la salida de Tarazona, en el camino de Santa Inés. Zahorras sobre bolos calizos y cuarcíticos que forman la cimentación.
Isaac Moreno Gallo
Restos de la estructura en el camino del Cajo.
Isaac Moreno Gallo
Cuarcitas y calizas colocadas como afirmado en la trinchera de pizarras en el Alto de la Colorada. Arriba en una foto de 2001. Abajo, el vestigio destruido en 2005 por las obras de la autovía.
Isaac Moreno Gallo
Detalle de la inscripción del miliario de Tiberio expuesto en el Museo Numantino de Soria.
Isaac Moreno Gallo
Fragmento del mapa del Obispado Osma de Loperréz, de 1788, donde viene reseñada con aceptable precisión la vía romana entre Augustiobriga y Uxama.
Isaac Moreno Gallo
Miliario de Pozalmuro.
Isaac Moreno Gallo
Murete de contención en el Camino de Pozalmuro a Masegoso.
Isaac Moreno Gallo
Puente del río Rituerto de época y características modernas, se sitúa en un nivel del río ya convertido en colector del drenaje de la zona endorréica, por lo que debe de tratarse de un puente posterior al drenaje de la zona.
Isaac Moreno Gallo
La vía romana en el lugar de las Cordilleras en Aldeaelpozo. Limpieza arqueológica de 2009.
Isaac Moreno Gallo
Detalle de la vía romana en el lugar de las Cordilleras en Aldeaelpozo. Limpieza arqueológica de 2009. Zahorras sobre cimentación de piedras gruesas.
Isaac Moreno Gallo
Vista aérea de la vía ya labrada entre Calderuela y Arancón.
Isaac Moreno Gallo
Vista aérea de la vía ya labrada entre Calderuela y Arancón.
Isaac Moreno Gallo
Vista aérea de la vía ya labrada entre Calderuela y Arancón.
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Miliario de Augusto encontrado en Arancón y el calco de su inscripción.
Isaac Moreno Gallo
Miliario de Adriano encontrado en Arancón y el calco de su inscripción.
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Vista aérea de Numancia.

El PDF: Vía romana desde Tarazona a Numancia (Turiasone-Augustobriga-Numancia).

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domingo, 16 de junio de 2013

Vías romanas. Conceptos.

Vías romanas. ¿Qué es eso?
Las calzadas romanas eran carreteras muy parecidas a las actuales y por ellas iban fundamentalmente carros. Roma fue la civilización del carro. Cientos de bajorrelieves conservados muestran carros de todo tipo.
Para que estos carros pudieran circular, las vías romanas estaban hechas con gravas. NO se ponían losas, salvo en las calles de las ciudades.
Isaac Moreno Gallo
Relieve conservado en Verona, que muestra a un comerciante de vino.
Isaac Moreno Gallo
Este otro carro trasportaba agua "medicinal", como se identifica en el texto que le acompaña (Salus Umeritana). Pátera de Otañes (Cantabria).
Isaac Moreno Gallo
Los graneles líquidos eran muy frecuentes en las carreteras romanas y se utilizaban carros como éste.
Isaac Moreno Gallo
Los calesas de pasajeros eran uno de los vehículos más frecuentes en las carreteras romanas. Tal era la excelencia del firme y la suavidad de la rodada, que una madre podía llevar al bebe en brazos sin temor a un traspiés, aun cuando los caballos fueran al galope.
Isaac Moreno Gallo
Las mayores velocidades las desarrollaban los vehículos ligeros. Estos, eran usados por el Correo Imperial (cursus publicus) y por quienes necesitaban desplazarse de forma rápida. Las paradas de postas (mutationes) estatales eran usadas por los primeros y había otras privadas para los particulares.
Las carreras de bigas en los estadios, servían como bancos de pruebas para diseños, ejes y suspensiones.
Isaac Moreno Gallo
Los carros de pasajeros más sofisticados, como la carruca dormitoria, estaban dotados de verdaderas suspensiones (no amortiguaciones ni ballestas), mediante gruesas correas de cuero. Esto hacía independiente a la cabina de los movimientos del chasis y prácticamente insensible a los golpes de los baches.
Isaac Moreno Gallo
Carruca dormitoria reconstruida en el museo de Colonia a partir de los restos metálicos encontrados en Tracia y Panonia.
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Carruca de magistrados en la Galia.
Isaac Moreno Gallo
En terreno llano, al contrario que en las zonas de montaña, las vías romanas eran rectas. A la izquierda la vía romana de Astorga a León y a la derecha de Astorga a Lancia, en los llanos del páramo leonés.
En primer plano, a la izquierda, el puente medieval de Puente de Órbigo.
Isaac Moreno Gallo
Alineación recta de la Vía Augusta en Castellón, cerca del arco de Cabanes.
Isaac Moreno Gallo
En las zonas de montaña los romanos construían las carreteras desmontando las laderas, incluidas las de roca, para pasar el camino y disminuir la pendiente lo más posible.
En los últimos siglos, los carros dejaron la huella sobre el suelo desprovisto del firme original.
Isaac Moreno Gallo
Algunos pasos de montaña se resolvían con túneles, como este llamado Furlo (forulum), en la vía Flaminia, de época de Vespasiano. Sobre la boca norte se ve el hueco de la lápida conmemorativa desaparecida.

Túnel del Furlo. Interior.
Isaac Moreno Gallo
En las mesetas y zonas llanas, las carreteras romanas solían desarrollarse sobre terraplenes durante muchos kilómetros. Algunos de ellos permanecen reconocibles hoy en día, a pesar de su deterioro.
Isaac Moreno Gallo
Terraplén de la vía romana de Flavióbriga a Veleia en las Merindades del norte de Burgos.
Isaac Moreno Gallo
Terraplén de la vía romana llamada en el Itinerario de Italia a Hispania cerca de Burgos. La excavación permite observar la composición estructural de la vía romana, rematada en la parte superior con las zahorras por donde rodaban los vehículos. Abajo, sección ideal de esta carretera romana que se corresponde perfectamente con el arquetipo de las vías romanas sobre terrenos blandos.
Isaac Moreno Gallo
Estructura del firme de la vía romana de Mérida a Salamanca, llegando a esta última capital, que se ve al fondo.
Sobre la cimentación de piedras gruesas, se ven las zahorras de las capas de rodadura.

Algunos caminos, que persisten hoy en día en el trazado de las vías romanas, dejan ver los bordillos de las capas inferiores por el desgaste del tráfico.

Sección estructural de la vía romana en los terrenos blandos del páramo de Carraquinea. Abajo, dibujo de la sección constructiva de esta vía romana.
Vía romana entre Segisamunculum y Virovesca.
Isaac Moreno Gallo
Vía romana de Clunia a Segisamone (Burgos). sección estructural del afirmado.
Isaac Moreno Gallo
Detalle de las sucesivas capas de zahorras que componen el afirmado de una vía romana. abajo, la zona más oscura, es el terreno arcilloso natural. Ribera de Navara.
Isaac Moreno Gallo
Detalle de la estructura de la vía romana de Osma a Tiermes.
Isaac Moreno Gallo
Cuando las vías romanas son destruidas por la roturación, muchas veces dejan una huella evidente resultante del contraste de los materiales constructivos con el terreno natural.
Isaac Moreno Gallo
Huella de la vía romana labrada entre Augustobriga y Numancia.
Isaac Moreno Gallo
Huella de la vía romana ente Salamanca y Villalazán, en el Duero (Ocelo Duri). El hallazgo de esta vía, desmiente el trazado de la supuesta Vía de la Plata que se promociona turísticamente entre Salamanca y Astorga.
Isaac Moreno Gallo
Huella de la vía romana ente Salamanca y Villalazán.
Estas destrucciones son fruto del desconocimiento del valor del camino que se rotura. Hasta hace nada, se identificaba erróneamente vía romana con camino enlosado, y eso ha hecho más daño que la mala voluntad.
Isaac Moreno Gallo
Vía romana ente Salamanca y Villalazán. Sección estructural. Esta vía discurre 15 kilómetros al oriente del trazado que se promociona pasando por la capital de Zamora, que no es más que una simple cañada de ganados.
Isaac Moreno Gallo
Pequeñas tajeas acompañaban a las vías romanas en el cruce de los arroyos para facilitar el drenaje transversal. Esta, está en una de las vías de Augustadunum, Autum (Francia). Hoy, vía y otras estructuras han sido devoradas por el bosque.
Isaac Moreno Gallo
Los arroyos y los ríos eran cruzados siempre mediante puentes. La hidrodinámica fluvial de dos milenios ha eliminado casi todos, pero aun nos quedan algunos, como éste, pequeño, reconstruido, pero aún bonito. La Alcantarilla de Mérida.
Isaac Moreno Gallo
Los miliarios eran los hitos señalizadores de las distancias en las carreteras romanas. No siempre eran cilíndricos. Estos son llamados las columnas de César, por aludir insistentemente a un tal Caesar en su inscripción honorífica. Están "in situ", en la Vía Domitia, cerca de Nîmes.
Isaac Moreno Gallo
Acumulación de miliarios en la misma milla. Cada uno hace honores a un emperador. Lomo de la Plata. Garrovillas de Alconétar (Cáceres).

Los puertos de montaña tiene muchos problemas de identificación por el constante movimiento de las laderas. En la mayoría de ellos no se encuentra ya nada de la antigua vía romana. Tal vez por eso, casi todos los pasos de montaña tienen caminos mal identificados, suponiendo que lo bien conservado es antiguo, cuando debería ser síntoma de lo contrario.
Recientemente, se han encontrado, por fin, unos cuantos trozos de vía romana en el paso pirenaico de Roncesvalles, el lugar de la mítica batalla de Carlo Magno. Con ello, se pone definitivamente en entredicho el camino que se suponía "romano" y que lleva a los peregrinos hacia Santiago, innecesariamente, por lugares de la alta montaña.
Isaac Moreno Gallo
Identificación del paquete de gravas de uno de los tramos de vía romana en Burguete. se observa la loma por donde discurre fosilizada en los prados.
Isaac Moreno Gallo
Uno de los cortes en la roca, tallados a pico, encontrados para el paso de la vía romana en el paso pirenaico de Roncesvalles.
Isaac Moreno Gallo
Solo estaban adoquinadas o enlosadas las calles de las ciudades, aunque algunas se prolongaban bastante extramuros, con carácter urbano, mientras duraba el cementerio. Conocidas son las de Pompeya, con apenas doscientos metros de enlosado fuera de la ciudad, y por supuesto la vía Apia, cuyo cementerio fue el más largo y monumentalizado del mundo romano.
La extrapolación de estos pocos casos a la supuesta estructura de todas las vías romanas ha provocado que hasta la fecha no se supiera nada de las verdaderas vías romanas. Aún hoy, los textos universitarios, enseñan este concepto erróneo.
Esta calle, extramuros, con tumbas a los lados, es de Sessa Aurunca, en Italia.
Isaac Moreno Gallo
Artístico adoquinado en la ciudad de Ambrussum, oppidum junto a la Vía Domitia. En estos adoquinados urbanos si que dejaban las huellas los carros romanos. Aunque con un traqueteo incómodo, se veían obligados a circular por ellos.
Isaac Moreno Gallo
Reconstrucción idealizada de la vía Apia. La densidad de monumentos funerarios aconsejaba el tratamiento urbano hasta muy lejos.
Isaac Moreno Gallo
Vía Prenestina antica con tratamiento urbano cerca de Santamaría Cavamonte.
Isaac Moreno Gallo
Vía Prenestina antica con tratamiento urbano en Santamaría Cavamonte. La trinchera de la vía antigua fue ampliada para el trazado de la carretera actual. Foto de Franco Cedrone.

Esto no es una calle de una ciudad romana, ni una vía romana. Es un camino de mulas de principios del siglo XVIII con pendiente elevadas y mal afirmado. Fue identificado como vía romana por la presencia de las losas que aparecieron después de limpiar el camino (en origen se echaba tierra para pasar los mulos).
Camino del Besaya promocionado como una supuesta "vía del Portus Blendium".
Isaac Moreno Gallo
En España, y en buena parte de Europa, se promocionan como romanos casi todos los caminos construidos entre los siglos XVI y XIX, sobre todo si se observan piedras gruesas en la superficie, y aún más si no se encuentra documentación que avale el momento constructivo.
Uno de los muchos caminos promocionados como "romanos", después de limpiar las losas de la tierra que las cubría, es éste de la Capsacosta en el norte de Gerona.
Isaac Moreno Gallo
Camino viejo del puerto de los Tornos, en Cantabria. Promocionado como romano y como ruta de Carlos V. Sin embargo, acabó documentándose su construcción a principios del siglo XIX.
Finalmente, ni los romanos, ni Carlos V, habían pasado por él.
http://www.traianvs.net/pdfs/2004_ingenieria_vias_viasromanas.pdf

www.viasromanas.net

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